Reflexiones sobre el futuro laboral

En los últimos días he vuelto a oír hablar de huelga general en España. El Gobierno con sus decisiones no se lo pone fácil a los sindicatos para que asuman que las cosas han cambiado (no digo que están cambiando, digo que ya han cambiado). Retrasar la edad de jubilación a los 67 años, a los 70 o más como pide la OCDE, no es plato que pueda servirse sin más. Requiere comprensión y argumentos, algo de lo que carece este Gobierno. Bajar el sueldo de los funcionarios (y de todos aquellos que trabajan para las Administraciones) fue una decisión muy controvertida. Debemos recordar que a los trabajadores de la empresa privada ya se les había bajado el sueldo, en algunos casos a cero, cuando comenzó la crisis. Congelar las pensiones de los jubilados, en un país donde la mayoría de ellos no puede llegar a fin de mes o si lo hace es porque a esa edad ya no hay caprichos, ha sido un error porque se hubiera podido sacar ese dinero de otras partidas presupuestarias. Y en este clima de desasosiego social, lo sindicatos decidieron lanzarnos a una movilización tarde, asqueados de una continua tregua al Gobierno, cuando se les pedía a gritos que fueran beligerantes. Y no lo fueron, no por gusto, no por cobardía, sino por impotencia.

La realidad a la que nos enfrentamos no es igual que la realidad del siglo XIX en la que nacieron los sindicatos. Tampoco a la que vio las reconversiones de los años 80 del pasado siglo. Es una realidad distinta (ni mejor ni peor, diferente). Una realidad marcada por la importancia de un medio de conexión inalcanzable en otras épocas, Internet. El cambio que ha provocado la Red en nuestras vidas es similar al que produjo la rueda o la imprenta, probablemente de mayor impacto puesto que ha globalizado la relación entre las personas; ha hecho del mundo una red, con relaciones horizontales, equitativas. Si la rueda  nos acercó en las distancias (como más tarde lo hizo el barco, el tren, el coche o el avión) y la imprenta nos acercó al conocimiento (como más tarde hicieron los periódicos, la radio y la televisión), Internet ha acercado a las personas y ha hecho de sus relaciones la piedra angular del desarrollo. Internet nos acerca en lo emocional, aunque nos mantenga separados en lo físico (esto es una de las grandes inexactitudes de esta sociedad). Internet permite la conexión de personas alejadas, pero sobre todo, Internet ha provocado un cambio en el paradigma de funcionamiento del mundo, muchos pocos hacen un mucho. Los pocos se mueven por relaciones de confianza. Para conseguir mucho es necesario influenciar a muchos pocos dándoles a cambio relaciones de confianza. Y así es como funciona el mundo que se nos echa encima.

Si he querido compartir esta reflexión en este blog es porque es mi forma de entender una empresa como la mía, cubo-3

La reflexión es más amplia, si quieres seguir leyendo el resto, te invito a la entrada Por qué no vale de nada una huelga general

cubo-3 te desea Feliz Navidad 2010

A todos los tuiteros, a los blogueros, a los pequeños empresarios, a los emprendedores, a los trabajadores por cuenta ajena, a los que estudian, a los que no hacen nada y a los que lo hacen todo os deseo feliz Navidad 2010

cubo-3 diseño integral y gestión de imagen para pymes y emprendedores

Presentación sobre promoción de actos de relaciones públicas

El 10 de diciembre ofrecí una clase en el Curso Superior de Protocolo que ofrece el IFE (Instituto para la Formación Empresarial) de la Cámara de Comercio de Madrid. En la clase expliqué a los alumnos cómo promocionar actos de relaciones públicas, pero sobre todo, porqué se deben promocionar. Para mi un acto de relaciones públicas empresarial es un acto de comunicación y por lo tanto tiene un sentido estratégico. No sé si este contenido es de interés para ti, pero si algún alumno ha seguido mi blog a raíz de la conferencia, puede ser de utilidad para él tener la presentación.

Visibilidad, cómo gestionar la reputación en Internet

Hace pocos días me topaba en Internet con este libro “Visibilidad, cómo gestionar la reputación en Internet“, de Cristina Aced, Neus Arqués, Magali Benítez, Bel Llodrá y Eva Sanagustín, publicado en la editorial Gestión 2000. Leí el primer capítulo que estaba con acceso gratuito en la red y me di cuenta de que era un texto interesante sobre un tema que aún es terreno por explorar para mi.libro visibilidad, reputación en internet, como gestionar la visibilidad en Internet, Gestión de la imagen de pymes y emprendedores

Visibilidad es un libro sobre la necesidad que tenemos hoy en día de tener repercusión y reconocimiento en nuestras acciones, seamos personas o empresas, y cómo Internet es un escenario maravilloso para conseguir que nuestro mensaje, nuestra imagen, nuestros productos se expongan a la opinión de los demás. Hoy en día estamos sometidos a más impactos publicitarios de los que podemos asumir y nuestra capacidad de atención ya no es la misma. En este entorno de saturación, dicen las autoras, resulta imprescindible ser visibles ante nuestro público potencial para que nos tenga en cuenta a la hora de tomar sus decisiones de compra.

Las autoras, profesionales especializadas en el marketing y la reputación en Internet, han querido hacer un repaso a la visibilidad en Internet a través del análisis detallado de la blogosfera, las redes sociales, la viralidad, la reputación distribuida o la gestión de crisis online. El libro es adecuado para los neófitos como yo, pues profundiza en el tema de la reputación y la visibilidad hasta el punto de convencernos de la necesidad y darnos unas pautas de cómo hacer este trabajo, pero sin llegar a dar una lección académica, pues no creo que sea la intención. Para los más expertos, será un buen motivo de debate, de profundización y de diálogo con las autoras, pues el análisis global permite estar de acuerdo y en desacuerdo sin que ello sea una contradicción. Además, para predicar con el ejemplo como no podía ser de otro modo, han abierto un hay un grupo en Facebook promovido por las autoras donde puedes participar en el debate y aportar nuevos enfoques que nos ayuden a todos.

En definitiva, un libro muy interesante incluso a pesar de los veinte euros que cuesta en las librerías.

Curso de reputación corporativa para pymes y emprendedores (lección 5): consejos para gestionar correctamente la reputación de una pyme

En el post anterior veíamos algunos conceptos relacionados con la reputación en Internet. En este post te mostraré algunos recursos que puedes emplear como empresario para gestionar la reputación de tu empresa (Pyme o Emprendedor).reputacion corporativa, como gestionar la imagen y la reputación de una empresa (pymes o emprendedores), cubo-3, Madrid, España

1. Objetivo de la lección 5:

  1. Presentar una serie de consejos o recetas para gestionar la reputación de una empresa de forma adecuada

2. ¿Cómo gestionar la reputación offline y online de una pyme?

Manejar la imagen de una empresa pequeña es menos complicado y requiere menos recursos que hacerlo con la imagen de una empresa grande. La reputación es una parte de la imagen y debe ser gestionada de forma estratégica. Si eres un emprendedor, si aún no tienes imagen o identidad corporativa, partir de cero te da la ventaja de no tener que nadar contracorriente, te permite construir sentando unas buenas bases, unos buenos cimientos, sobre los que levantar el edificio de tu marca. Si eres una pyme que lleva tiempo en el mercado, has recorrido ya una parte del camino y puede que tengas ya algunos “malos momentos que olvidar”. No importa, ahora voy a desgranar en un listado muy sencillo aquellas cosas que debes y no debes hacer para realizar una correcta gestión de tu reputación:

  1. Coherencia: tu reputación debe ser siempre coherente con tu imagen y el posicionamiento de tu marca. No tiene sentido que te posiciones como una empresa verde y luego viertas tus deshechos al río sin ningún pudor (BP es un adalid de la protección del medioambiente, según su posicionamiento. Todos sabemos lo que ha hecho en el Golfo de México y ahora nos enteramos de que ocultó una fuga de gas en una plataforma del Mar Caspio).
  2. Credibilidad: siempre debes decir la verdad, por encima de todo. Eso no quiere decir que todo se pueda decir. Se coge antes a un mentiroso que a un cojo, pero nunca puedes acusar a nadie de mentir si te dice que eso es reservado y que en estos momentos no puede hacer públicos más datos. Los secretos existen (aunque Wikileaks se empeñe en lo contrario) y todo el mundo, incluso los periodistas, entienden que tú puedes tener información confidencial. Pero la mentira daña en el momento y en el futuro, porque mina la confianza que tienen tus públicos en ti.
  3. Respeto: la diversidad es un hecho. Cada uno tenemos unos intereses personales, unas características intrínsecas, unas creencias, que se deben respetar por encima de cualquier interés mercantil. Si como empresa no respetas códigos éticos y morales aceptados por los que te rodean, no puedes ganarte la confianza para ser un proveedor de productos o servicios. Esto te puede causar un pequeño problema moral porque puede haber mercados donde las creencias o los códigos morales sean contrarios a los que manejas habitualmente. Debes intentar mantenerte neutral siempre que puedas, pero si en un momento tienes que tomar partido elige el bando más coherente con tu posicionamiento. Las medias tintas no son buenas. Quizá debas elegir entre un mercado u otro.
  4. Reciprocidad: no hagas aquello que no quieres que te hagan. Es una máxima muy simple, que se defiende por sí sola: lo que no es válido para ti no lo es para los demás.
  5. Minimiza el impacto negativo, maximiza el positivo: tu actividad no es inocua para el entorno, la sociedad y las personas. Si minimizas el impacto negativo y potencias el positivo, tu empresa y tú seréis un elemento de desarrollo y crecimiento social. Y eso es un buen ejemplo para todos.
  6. Distribuye riqueza y conocimiento: una empresa es un motor de crecimiento económico e intelectual. En las empresas y también en las pequeñas como la tuya, se desarrolla una labor de avance y de mejora de la sociedad. Si puedes potenciar el crecimiento económico de tu entorno, de tus empleados, garantizar acceso a conocimientos que mejoran el bienestar de los que te rodean, armonizar el beneficio empresarial con el bienestar personal, tu empresa será admirada por los de dentro y envidiada por los de fuera.
  7. Cooperación: una empresa pequeña debe fomentar la unión (asociación de intereses) con otras empresas y la cooperación con su entorno y sus clientes. En este sentido, Internet y las redes sociales nos ofrecen un canal de diálogo preferente. Utiliza la Red para tener un diálogo con tus clientes, mejorar tus productos, tu servicio de atención, la información de tus productos. Aporta valor a los demás, serás recompensado.
  8. Liderazgo: ser líder no significa ser el primero. Si eres una pyme probablemente te resulte muy difícil ser el número uno del mercado. Pero eso no te impide ser el líder en un elemento determinado, en un debate preciso, en una iniciativa concreta. Al líder se le respeta por lo que hace, pero también por el hecho de asumir la responsabilidad de hacerlo.
  9. Responsabilidad: como he dicho antes, la empresa tiene una responsabilidad social. Asúmela en la medida de tus posibilidades. No veas el mundo que te rodea como un pozo del que sacas agua hasta que se agota. El mundo es un huerto, un jardín que cultivas y te ofrece productos, más de los que puedes consumir. Redistribuye riqueza; da acceso a los que no lo tienen y necesitan tu apoyo; dedica una parte a hacer las cosas mejor; no dañes el suelo que te permite cultivar; quita lo malo y haz lo bueno mucho mejor (no tienes que salvar el Amazonas, puedes comenzar no manchando tu entorno o tu río).
  10. Compromiso: todos los componentes de la empresa deben reconocer y respetar aquellos fundamentos que defiende la marca, los ideales que cimentan tu reputación. Si como persona haces algo diferente a lo que lideras como empresa, vulneras el primero de los puntos que hemos tratado aquí: la coherencia. Incluso en tu comportamiento privado, en tu entorno familiar, debes asumir aquello que asumes como empresa. No tiene sentido que como empresario plantes arbolitos y defiendas el medioambiente y los domingos cortes encinas sin permiso en una finca que tienes para hacerte una piscina. Para conseguir que tus empleados asuman su compromiso lo mejor es que vincules tu reputación a temas que no sean conflictivos, a iniciativas asumibles por todos y que no creen discrepancias (consensúalo con ellos, incluso con tus clientes, como hace la CAN).

Ahora toca llevarlo a la práctica. No seas ambicioso. Crece de forma natural en tus compromisos. Procura escalar tu aportación a la sociedad desde el principio y prioriza la economía de actuaciones al gasto (minimiza el impacto de alguna actividad, es más barato que liderar una iniciativa social). Por ejemplo, no consumas mucho papel, tóner, agua, productos químicos de difícil reciclaje, aunque eso suponga un esfuerzo y ya llegará el momento de hacer eso y además, plantar árboles.

Y finalmente, hacer es lo más importante, pero ya que lo haces, siéntete orgulloso y comunícaselo a tus públicos y ahí, si necesitas ayuda, en cubo-3 estamos para ayudarte.

¿Ha sido interesante? Deja tu opinión en la encuesta (en la página de “Acerca de Ignacio Jaén”) o en los comentarios. Esto es una materia en construcción, así que me vienen bien tus aportaciones. Así aprenderemos más los dos.

Curso de reputación corporativa para pymes y emprendedores (lección 4): reputación online

En el post anterior veíamos algunos conceptos relacionados con la reputación en el mundo real. En este post analizaremos qué influye en la reputación online y como conseguir mantener unos niveles adecuados de prestigio empresarial en Internet. Si quieres saber como Gestionar la Reputación de una Empresa (Pyme o Emprendedor), quizá te interese leer este grupo de post al que llamo curso. Lo primero que me gustaría decir es que no soy experto en reputación online. He intentado que alguien con más recursos escribiera este post, pero me ha resultado imposible (mi agradecimiento a los que consulté y se ofrecieron a participar, pero que por unos motivos u otros finalmente no pudieron). Por tanto, voy a hacer lo que hago en otras ocasiones, contar lo que otros cuentan intentando aportar mi experiencia y mi saber en comunicación corporativa. Si algo me dejo, que los expertos en reputación online me critiquen en los comentarios, ya he dicho muchas veces que del debate o la crítica va a salir un curso mejor.

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1. Objetivos de la lección 4:

  1. Definir qué es la reputación online y sus diferencias con la reputación offline
  2. Determinar qué elementos influyen en la reputación online

2. ¿Qué es el prestigio o reputación online?

Para definir reputación online he recurrido a la Wikipedia que dice que es “el reflejo del prestigio o estima de una persona o marca en Internet. A diferencia de la marca (creo que quieren decir la identidad corporativa), que se puede generar a través de medios publicitarios, la reputación no está bajo el control absoluto del sujeto o la organización, sino que la ‘fabrican’ también el resto de personas cuando conversan y aportan sus opiniones. Esto es especialmente importante en Internet, dónde resulta muy fácil y barato verter información y opiniones a través de mecanismos como foros, blogs o redes sociales”.

Reputación online, comunicación corporativa, cómo gestionar la imagen de una empresa en InternetContinua la enciclopedia afirmando que “otra consecuencia del traslado de la reputación hacia Internet, es la mayor exposición que consiguen las menciones positivas o negativas sobre un determinado asunto. Al estar fácilmente accesible, la reputación puede construirse desde una multiplicidad de fuentes y ser utilizada por muchos otros usuarios para realizar juicios de valor. Así, lo que antes podía quedar en un entorno social reducido (la familia, amigos o escuela), ahora se distribuye de forma masiva y puede alcanzar grandes cotas mediáticas”.

Como puedes ver, la reputación online tiene mucho que ver con el concepto de imagen que tienen los públicos en el imago que venimos manejando en estos post, pero es cierto que tiene componentes diferentes o matices que hacen de su manejo una especialización de la gestión de la imagen.

En primer lugar, como veíamos ayer, la reputación en el mundo real se puede construir actuando sobre varios aspectos de la gestión empresarial como el medioambiente, los recursos humanos, el patrocinio… y, evidentemente, se conseguía gracias a la difusión de ese tipo de comportamientos que se veían de forma favorable en nuestros públicos relevantes.

Sin embargo, en el caso de la reputación online, tiene que ver mucho más con lo que se dice (de nosotros a través nuestra o a través de otros) en Internet que con lo que hacemos (siempre con matices, que seguro que hay cosas que se pueden hacer en Internet para ganar reputación como veremos más adelante).

3. Cómo manejar la reputación online

Para construir una buena reputación en Internet lo primero que debemos definir es quienes son nuestros clientes. En este sentido, debes saber que hay dos: los buscadores y los usuarios.

Por tanto, debes trabajar para que ambos refuercen tu imagen como empresa y cada uno de ellos quiere cosas diferentes de ti.

Por una parte, los buscadores (Google, Bing, Blekko…) quieren de ti información relevante que catalogar y estructurar para ofrecer cuando sus clientes buscan en Internet. En este sentido, tu reputación para un buscador se mide en la posición que obtienes gracias a la información que proporcionas en tus páginas (web, blogs, redes sociales…) y a su relevancia, el interés que muestran otras webs por tu contenido. Esto es lo que los expertos en SEO o posicionamiento en buscadores intentan manejar averiguando como trabaja el algoritmo de Google. Y es algo que debes, como empresa, trabajar con ellos antes de crear una web o de meterte en las redes sociales, si quieres obtener buenos resultados con una inversión adecuada de dinero.

Por otra parte, los usuarios lo que quieren es contenidos que solucionen sus problemas. Quieren conocer tus productos, cómo funcionan, si son lo que buscan, poder adquirirlos y a un precio adecuado… pero también buscan confirmar con las opiniones de otros usuarios (son más creíbles que tú como empresa) que pueden fiarse de ti y de lo que ofreces (productos, servicios o información). Como decía la Wikipedia esto era algo que hacíamos antes de la llegada de Internet, con nuestra familia y amigos, pero que ahora se hace con millones de usuarios de todo el mundo sin esfuerzo. Para mantener tu reputación alta, debes conocer, por tanto, que se dice de ti como empresa en Internet (de ti y de todo lo que te afecte, como servicio técnico, distribución, precios de tu competencia…) y reaccionar de forma rápida a las demandas de tus clientes. Para eso están los social media manager o expertos en rastrear la Red en busca de comentarios, opiniones, solicitudes de información de tu marca y atender esas peticiones.

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Por tanto, cuando como empresario te enfrentes a la necesidad de gestionar tu reputación en Internet debes controlar la aparición de tu nombre en los buscadores por aquellos conceptos más relevantes para la venta de tus productos (son las palabras clave y el long tail del que habrás oído hablar) y el carácter positivo o negativo de esas apariciones para tu marca. ¡Ah y no olvides que hay otros! Si tu competencia aparece mejor posicionada que tú (en esos dos sentidos) tendrás un problema serio para utilizar Internet como canal de promoción y venta.

Pero puede ocurrir que Internet no sea un canal de venta, que tu empresa sea más tradicional y que tengas una web 1.0 y apenas uses el correo electrónico. En ese caso puedes pensar que no necesitas vigilar tu reputación online. Pero no es así. Puede que tu competencia tenga una ventaja competitiva sobre ti por usar Internet de forma más activa. Tus clientes pueden estar quejándose de tu producto o servicio en los foros y las redes sociales sin que tú lo sepas, por lo que se sienten insatisfechos y puedes perderlos. Por tanto, las nuevas reglas de la web 2.0 (el diálogo) exigen estar preparados para transformar la presencia online de nuestra marca en un activo para el desarrollo de la reputación de nuestra empresa. Recuerda, la reputación online es un tema de Comunicación corporativa.

En definitiva y como dice Victor Puig, bloguero experto en reputación online y que trabaja en la agencia Overalia, “la gestión de la reputación (online) es una oportunidad para pequeñas empresas y se pueden hacer muchas cosas con presupuestos humildes, buena voluntad y actitud correcta”.

En la lección 5 mostraré algunos recursos que puedes emplear como empresario para gestionar la reputación de tu empresa.

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