Branding: Diseño integral y gestión de imagen de marca (cómo ayudamos a nuestros clientes en cubo-3)

Me parece interesante explicar cómo trabajamos en cubo-3 para que nuestros clientes mejoren en la gestión de su imagen. Creo que no descubriré ningún secreto empresarial, que es una metodología muy utilizada, sobre todo en las consultoras que trabajan para grandes marcas y empresas que realizan grandes inversiones en branding. Lo primero que debo decirte es que nosotros tratamos cualquier proyecto como si fuera el nuestro propio. Con los recursos de que disponemos, analizamos, evaluamos y decidimos cómo vamos a ayudar a nuestro cliente. Porque nosotros nos comprometemos con nuestro cliente y su proyecto como si fuéramos un socio más. Formamos parte de él y su éxito es nuestro éxito.

El primer paso, cuando un cliente nos solicita nuestros servicios, o cuando quiere evolucionar en su marca, es analizar el punto de partida:

  • Cómo es su imagen (si la tiene) dentro de la empresa
  • Cómo es su imagen (si la tiene) fuera de la empresa, entre sus clientes, sus colaboradores, su competencia…
  • Cómo quiere que sea (cuál es su visión de la empresa) y cómo creemos nosotros que debe ser, como expertos en comunicación y marketing
  • Qué elementos debemos crear o evolucionar (normalmente aquellos que tienen que ver con la creación de imagen, como la marca o la comunicación) para llegar a la imagen que el cliente desea tener
  • Cómo conseguir que de la imagen actual se llegue a la nueva imagen (teniendo en cuenta que esa evolución no se produce por un simple cambio en el diseño de un logo o con el cambio de la marca).
  • Y lo más importante, desde el punto de vista práctico, qué esfuerzo humano y económico se debe hacer para llegar a nuestros objetivos.

1. Cómo es tu imagen (si la tienes) dentro-fuera de la empresa y cómo quieres que te vean

Este tema ya lo analizamos en varios post de este mismo blog y la clave está en pensar que es lo que define tu negocio (pero no per se, sino frente a la competencia). Por tanto, lo primero que debes hacer para crear tu marca no es contratar a un diseñador gráfico (sí, te lo decimos nosotros que somos una empresa de diseño). Lo primero es pensar en aquellos activos tangibles e intangibles que van a definir tu empresa-producto-servicio (que por supuesto, soluciona una carencia que tiene tu público-objetivo). Y con esos activos (tangibles e intangibles, no lo olvides) tratar de construir una imagen de marca. Haz una lista de palabras con las que quieras que definan tu marca e intenta reducirla a tres o cuatro conceptos que deberán convertirse en valores a transmitir.

Si tu empresa ya funciona desde hace tiempo pero has visto que tu marca no apoya tu trabajo, que no refleja lo que quieres que conozcan de tu producto-servicio, deberás analizar si la imagen que tú tienes es igual a la que tienen las personas que trabajan contigo, que venden tu producto, que lo distribuyen. A veces, casi siempre, si eres el responsable de la empresa, tu implicación en el proyecto te lleva a tener una visión idealizada de lo que haces y a pensar que son los demás los que no “comprenden” el valor de tu producto. Puede ser, pero eso no importa, al final son los demás los que compran, luego son ellos los que deciden.

También deberás conocer cómo te ven los demás, tus clientes, tu competencia, las administraciones… para saber igualmente cuál es la imagen de tu empresa.

Y algo muy importante, qué imagen tienen ellos en el mercado. Todo esto te permitirá (nos permitirá si estamos juntos) construir un mapa de posicionamiento tuyo y de tu competencia. Y lo que es realmente importante, encontrar el hueco (en el imago de tus públicos) con el que podrás trabajar tu imagen.

En este sentido, nuestro trabajo va a consistir siempre en recomendarte lo mejor para tu negocio, no para tu ego (ya, ya sé que eso es un poco duro de digerir, pero seguro que lo has hecho en otras ocasiones). Para nosotros, tu éxito es el nuestro. Tanto, que parte de nuestros honorarios van siempre vinculados a este concepto. Siempre te recomendaremos actuar en aquello que sea más oportuno, más óptimo para tu imagen, la de tu negocio. Si hay que cambiar un logo, una marca, una forma de comunicar, te lo diremos, pero si tu negocio simplemente necesita una reorientación, también. Piensa que para vender necesitas diferenciarte de los demás, construir una imagen que te permita llegar a tus públicos en mejores condiciones que tu competencia.

2. Qué cambiamos, mejoramos, evolucionamos

Aquí si que te recomiendo que consultes con profesionales porque es un diagnóstico para tu empresa tan importante como el que hace tu mecánico con tu coche o tu médico con tu salud. Si fallas…

Por eso, en cubo-3 hacemos muchos análisis, valoramos estrategias, planteamos diferentes escenarios, hacemos muchos gráficos, nos reunimos, pensamos y pensamos, hasta que no vemos más alternativas viables. Entonces, solo entonces tomamos un par de decisiones “como” y “hasta dónde” debemos llevar la imagen de tu empresa.

Y a veces, ese trabajo lo hacemos nosotros directamente, diseñamos, nombramos, construimos la imagen, preparamos los planes de trabajo a medio plazo. En otras ocasiones las soluciones sólo podemos hacerlas nosotros a medias, porque requieren los servicios más especializados de otros profesionales. ¿O te vas a fiar de nosotros si te decimos que sabemos hacer todo más y mejor que nadie?

Nuestra especialidad es la comunicación gráfica y de interactivos (contamos con un diseñador con más de diez años de experiencia), el diseño de espacios (nuestro equipo cuenta con una arquitecta y profesora de la Universidad Rey Juan Carlos) y la comunicación corporativa (como he dicho en muchos post, he trabajado para muchas empresas desde que comencé como becario en Unión Fenosa hace 15 años). Pero este mundo evoluciona y hay cosas que comienzan a ser demasiado especializadas como el SEO o el Social Media Marketing como para que también lo dominemos. En ese caso, tenemos empresas con las que trabajamos y muchas más con las que trabajaremos.

3. Medir el esfuerzo humano y económico

Hasta aquí todo ha ido muy bien, pero ha llegado el momento de valorar cuanto te va a costar llegar a tus objetivos. Y aquí es donde se equivocan muchas consultoras y estudios, desde nuestro punto de vista. Tu empresa no es una multinacional, eres una pyme, eres un emprendedor, y necesitas un tratamiento acorde. Nosotros te comprendemos, porque somos como tú. Si nos llamase una multinacional, probablemente no podríamos, por no tener recursos, dar un servicio adecuado, pero podríamos construir su imagen o la estrategia que necesita.

En tu caso, lo que necesitas es unos servicios adaptados a tus objetivos y que puedas pagar. Por eso vinculamos nuestros honorarios a tu éxito. Cobramos tarifas adecuadas y si ganas mucho, ganamos contigo. Pero no vamos a estrangularte como hacen otros, nos adaptaremos a tu situación y a tus necesidades para crecer juntos.

Bibliografía:

Si quieres aprender o investigar más sobre estos temas te recomiendo los post de este mismo blog:

El Sistema de Consumo 

 Consumo y consumidor: por qué consumimos

 Organizaciones: respuesta a las necesidades del individuo

El Mercado

Consumo, Comunicación y Branding

Cómo realizar una correcta Gestión de la Imagen de Marca o Branding para Pymes y Emprendedores (lección 1)

Cómo realizar una correcta Gestión de la Imagen de Marca o Branding para Pymes y Emprendedores (lección 2)

Cómo realizar una correcta Gestión de la Imagen de Marca o Branding para Pymes y Emprendedores (lección 3)

Reputación on line y off line para Pymes y Emprendedores

Curso de reputación corporativa para pymes y emprendedores (lección 1): definición y conceptos relacionados con la reputación empresarial

Curso de reputación corporativa para pymes y emprendedores (lección 2): branding empresarial, comunicación corporativa y reputación como elementos clave de la gestión empresarial

Curso de reputación corporativa para pymes y emprendedores (lección 3): reputación offline

Curso de reputación corporativa para pymes y emprendedores (lección 4): reputación online

Curso de reputación corporativa para pymes y emprendedores (lección 5): consejos para gestionar correctamente la reputación de una pyme

Diseño integral para empresas, una necesidad social y empresarial

Curso de Comunicación para Pymes y Emprendedores (lección 6)

Curso de Comunicación para Pymes y Emprendedores (lección 5)

Curso de Comunicación para Pymes y Emprendedores (lección 4)

Curso de Comunicación para Pymes y Emprendedores (lección 3)

Curso de Comunicación para Pymes y Emprendedores (lección 2)

Curso de comunicación para pymes y emprendedores (lección 1)

Cómo preparar una estrategia de comunicación para una pyme

La comunicación corporativa 2.0 comienza a ser una necesidad para las empresas

Consumo, Comunicación y Branding

branding, creación de marca, cubo-3 diseño de marca para pymes y emprendedoresConcluyo esta serie de post hablando de Branding (comunicación de marca) y de su importancia en el Sistema de Consumo, del que vengo hablando desde hace varios días.

Hemos visto en estas primeras páginas, que consumidores y productores se encuentran en el mercado y en él intercambian productos-servicios-ideas en una relación comercial que unas veces tiene una compensación económica y otras, aunque te parezca mentira, no.

¿Y entonces, qué tiene que ver el Branding en todo esto? Una empresa solo tiene que ofrecer un buen producto y el cliente que busca eso lo compra. ¿O no es así?

Teóricamente sí. Pero en la realidad no. Si solo hubiera una oferta para cada necesidad el acto de consumir se reduciría a proveernos de la solución a nuestra necesidad. La realidad es que existe una cantidad muy elevada de opciones para resolver cada necesidad. De hecho, cada necesidad es completamente diferente (incluso para el mismo individuo) y depende de una multitud de variables que la afectan.

Por tanto, existen muchos factores que influyen en el acto de consumo. Y uno de los que más afecta actualmente es la repercusión que logre tener el productor en el mercado. Esta repercusión no depende de sólo de la capacidad de inversión en publicidad o marketing de la organización (pensemos en una empresa que vende un producto o servicio, pero también en un partido político que quiere vender un programa político para ganar unas elecciones).

La repercusión es la capacidad de influencia (convencimiento) que tiene un producto-servicio-idea para ser adquirido por los consumidores, frente a otras opciones similares y que se consideran “competencia”. Si quisiera hacer una fórmula matemática para calcular la repercusión, diría que es el resultado de la reputación de la organización multiplicada por la notoriedad que tenga en el público.

·

REPERCUSIÓN = REPUTACIÓN x NOTORIEDAD

R = Re (+1,0,-1) x No (nº de influenciadores x nº de influenciados)

·

Reputación es la credibilidad que tiene una organización para transmitir veracidad en sus mensajes (fundamentalmente comerciales, aunque no solo comerciales). Para que funcione, es necesario que se establezca un vínculo de afinidad y confianza (comunidad, decimos ahora en la comunicación 2.0). La reputación puede ser positiva (cuando la credibilidad facilita la comunicación), negativa (cuando los consumidores no creen en lo que la empresa dice y por tanto no solo no compran, sino que se puede establecer una comunicación dañina para la empresa) e incluso neutra (cuando el desconocimiento hace que no haya argumentos positivos ni negativos para tomar una decisión de adhesión).

Notoriedad es el número de seguidores con capacidad de influencia (stakeholders o líderes de opinión). Este concepto es muy habitual en las redes sociales y los community managers lo conocen bien y lo trabajan para influir en públicos objetivo. A mayor número de influenciadores (y a mayor influencia de estos sobre numerosos individuos) mayor es la notoriedad.

Por tanto, vender, difundir, convencer está íntimamente ligado a la capacidad de llegar a públicos objetivo, a través de influenciadores y generando credibilidad y confianza. ¿Y dónde se refleja esto?

Si fuéramos peces, con memoria de 4 segundos, nada de esto tendría importancia, porque solo nos interesaría resolver nuestras necesidades con la oferta que se nos presentara en cada momento. Sin embargo, como tenemos una memoria un poco mejor que la de los peces (yo no mucho mejor) vamos creando una base de datos de organizaciones (marcas) que tienen mayor o menor credibilidad y de influenciadores con mayor o menor respeto. Cuando vemos un producto-servicio-idea lo asociamos a una marca y analizamos su reputación, en función de la experiencia que tenemos con ella, y quién nos lo muestra, si es un interlocutor de confianza (¿por qué te crees que Punset ha terminado haciendo publicidad?). Toda esta imagen subjetiva que tenemos es lo que construye la imagen de marca. Una parte de esa imagen se puede construir, se puede trabajar, como se trabaja la notoriedad y la reputación para acercar la imagen que queremos a la que se proyecte en el mercado.

A todo este trabajo es a lo que me dedico yo en cubo-3, a lo que os dedicáis vosotros, emprendedores y pequeños empresarios, en vuestras empresas. Esto es el Branding, del que podéis leer más en el Libro “Diseño y gestión de la imagen empresarial”.

El Mercado

En el post anterior estuve hablando del papel de las organizaciones en el Sistema de Consumo.

Hoy quiero hablar del Mercado, el entorno en el que se desarrolla el proceso de comunicación por el que las organizaciones ofrecen productos-servicios-ideas a los individuos para que estos resuelvan sus necesidades.

En la actualidad ese mercado puede ser físico o virtual, offline u online, y cada uno de los dos ofrece oportunidades diferentes, condicionantes diferentes y requiere una forma de actuar diferente, tanto por parte de los individuos como de las organizaciones. Esta es la razón de que una parte de los actores del sistema, tradicionalmente adaptados al mercado offline, se encuentren con dificultades a la hora de adaptarse al entorno online, que cada día tiene mayor protagonismo. Individuos que no llegan a sentirse cómodos haciendo “transacciones” en la red o empresas que utilizan metodologías del mundo offline para llegar a sus clientes virtuales. Conoces muchos casos, no es necesario que te ponga ejemplos concretos.

Por tanto, y más importante que saber lo que vamos a vender y a quién se lo vamos a vender (recuerda que vendemos productos-servicios-ideas) es determinar si lo vamos a hacer en uno de los mundos, en el otro o en ambos a la vez, porque en cada uno de ellos debemos adaptar nuestra forma de resolver la conversación con los demás actores de una forma u otra.

El mercado offline se caracteriza, fundamentalmente, por ser un mercado analógico desde un punto de vista espacio-temporal. ¿qué quiero decir, te preguntarás? Muy sencillo, el mercado offline se basa en una concepción tradicional, donde nuestra oferta se presenta en un espacio y en un tiempo concreto y se ve directamente afectada por estas dimensiones, hasta el punto de configurar las características de la oferta (junto con el producto-servicio-idea). Cualquier oferta que realicemos está condicionada por el espacio y el tiempo en el que se concretó.

cubo-3 diseño integral y gestión de la imagen para pymes y emprendedores, branding, mercado online y offline

Te pondré un ejemplo. Si quieres vender una caja de tomates en un mercado, esa caja deberá estar físicamente en ese mercado (es decir, no la puedes exponer en ningún otro mercado a la vez, necesitarás un stock para satisfacer la demanda), se verá afectada por unas condiciones de transporte (encarecerá el producto, lo deteriorará), unas condiciones de almacenaje y exposición (cada día que pase el tomate evolucionará, cambiando su valor) y se verá afectado por el público que lo reciba (para el que expones ese producto), de su estado de ánimo (está receptivo o no para realizar compras), de su situación económica en ese momento (dispone de recursos) y del intercambio de mensajes que realices como vendedor y lo convincente que seas.

El mercado online, por el contrario, se caracteriza por no verse afectado de forma determinante por el espacio-tiempo (¡vaya que no! me estarás contestando). Es en este sentido un mercado digital, es decir, capaz de estar en muchos espacios y en muchos tiempos a la vez o, mejor dicho, cada vez, sin que con ello se vea afectada la oferta.

Pongamos el mismo ejemplo de antes. Si quieres vender una caja de tomates en una tienda “online” lo primero que debes saber es que no necesitas tener la caja de tomates. Eso, en sí mismo, ya es un gran cambio. No existe stock, no existe transporte (de momento) no existe deterioro, no existe almacenamiento ni exposición física del producto. El público que puede comprar esa caja de tomates no se reduce al que tú puedes llegar a contactar físicamente en un mercado (durante un tiempo concreto y un espacio concreto), sino que es universal (todo aquel que tenga posibilidad de conectar con tu tienda podrá ser un cliente potencial). Por tanto, no existen barreras físicas, más allá de las que tú desees poner por cuestiones meramente logísticas. Por otra parte, el producto “digital”, al no ser perecedero, permanece como oferta intemporal en la red hasta que decidimos eliminarlo del mercado (piensa que puedes querer quitar una caja de tomates de la tienda online cuando la vendas, pero normalmente no quitarás una idea o un servicio que ofreces). El hecho de que sea una oferta intemporal y no espacial hace que la posibilidad de contacto entre organizaciones e individuos en el mercado sea infinita. Por otra parte, las características del mercado online hacen que la comunicación (el marketing, la publicidad, las relaciones públicas…) se nutran de un lenguaje, una metodología y unas formas diferentes de las que tradicionalmente se han utilizado en el mundo offline.

Por tanto, los comportamientos que venían utilizando las organizaciones, incluso las que venían utilizando los individuos, en el mundo offline para establecer sus relaciones en el mercado no son válidas en el mundo online y es necesario la adaptación al nuevo entorno. Especialmente por parte de las organizaciones, que son las principales interesadas en conectar con su público objetivo.

Espero que esta breve introducción te haya hecho reflexionar sobre tu forma de conectar con tu audiencia. Como siempre, espero tus comentarios y tus opiniones sobre estos temas que estamos tratando en el blog.

El próximo post será el último de esta serie. En él trataremos la importancia de la Comunicación y el Branding en el Sistema de Consumo.

Organizaciones: respuesta a las necesidades del individuo

Este es el tercero de la serie de cinco post sobre el Sistema de Consumo y la importancia del Branding en el acto de consumir.

Lo primero que debo puntualizar es que creo sinceramente que el Sistema de Consumo va más allá de lo que es la relación entre empresas productoras de bienes y servicios y sus clientes. El Sistema de Consumo incluye todo tipo de organizaciones que ofrecen productos, servicios e ideas, por lo que en el mercado se encuentran consumidores con ONG’s (de ayuda, partidos políticos, Iglesias, sindicatos, ideológicas…), Instituciones públicas (regionales, nacionales, supranacionales) y, por supuesto, empresas cuyo interés es vender y obtener un beneficio económico.

Aunque la Naturaleza puede ofrecer a una buena parte de la población mundial recursos necesarios para resolver sus necesidades sin contraprestación económica (no de forma gratuita, porque pagamos un precio por coger prestados recursos de la Naturaleza), la realidad es que la mayoría (cada vez más, lamentablemente) de la población accede a los recursos (bienes, servicios e ideas) a través de organizaciones que obtienen un lucro de la relación con los individuos. ¡Ojo, esto no quiere decir que sea ilícito, ni mucho menos! También los individuos obtienen un beneficio de esta relación, aunque si que es cierto, que una parte del sistema (esa contra la que luchan en la actualidad los “indignados” del mundo) es alienante para los individuos, genera tensiones y conflictos (algunos muy graves) y, desde luego, solamente hace “felices” a los que tienen el control.

Pero volviendo al plano teórico, las organizaciones son las que proporcionan la inmensa mayoría de los productos (bienes, servicios e ideas) que el individuo necesita para resolver sus necesidades en busca de la felicidad (no olvidemos que es un ser social y por tanto busca resolver sus necesidades dentro de una sociedad). Para proporcionar esto, las organizaciones disponen, en mayor o menor medida, de:

  • Sistemas de producción: recursos materiales, tecnológicos, intelectuales y humanos con los que producir.
  • Sistemas de comercialización: adaptación de la oferta a las características del mercado en el que se ofrece.
  • Sistemas de Comunicación: recursos para hacer llegar la oferta al mercado y diferenciarse de otras opciones de que dispone el consumidor.

Por tanto, lo que llega al individuo, la oferta, se compone de tres partes que forman un todo:

  • el producto (bien, servicio o idea),
  • el formato (la adaptación formal del producto a lo que va a ser mejor aceptado por el individuo)
  • el valor añadido (el valor emocional que ofrece la organización como diferenciación)

Lo primero y lo segundo pueden ser percibidos a través de los sentidos por parte de los individuos, mientras que lo tercero es percibido a través de la comunicación que se establece entre el individuo y el producto, a través de los envases, la publicidad, la recepción visual y auditiva de contenidos adicionales… y, fundamentalmente y aunque nos parezca mentira, a través de “la marca”. La marca es, en palabras de Joan Costa, “lo que queda en la memoria cuando todo ha sido dicho, hecho y consumido”.

La marca, de la que hablaremos más tarde, supone el valor añadido emocional que permite la diferenciación entre productos aparentemente de características iguales. A través del Branding los productos (bienes, servicios e ideas) son percibidos como una oferta diferente, no solo frente a otros productos, sino también como una marca diferente, como una experiencia diferente. Cada individuo ve de forma distinta las marcas, puesto que aporta a las denotaciones del producto las connotaciones que están en su mente (si quieres ver como se compone la imagen de un producto en la mente del consumidor puedes ver un post que publique hace un tiempo y en el que aparece explicado el siguiente gráfico sobre la creación de la imagen).

Joan Costa, cubo-3 diseño integral y gestión de imagen para pymes y emprendedores, branding, España, Madrid
En el próximo post hablaré del Mercado, el espacio en el que se desarrolla el consumo.
Como siempre, te agradezco cualquier comentario o puntualización que quieras realizar a los post que publico.

Consumo y consumidor: ¿por qué consumimos?

Continúo con el tema que inicié el otro día del Sistema de Consumo y la importancia de la Comunicación (fundamentalmente del Branding) en el acto de consumir.

El consumo es la acción y efecto de consumir productos para satisfacer necesidades. El consumo masivo ha dado lugar al consumismo y a la denominada sociedad de consumo (el sistema en el que se desarrollan estas relaciones es el Sistema de Consumo).

El consumidor es el individuo (o la organización) que consume. La decisión de consumir es fruto de una serie de factores que condicionan nuestras necesidades y nuestros deseos.

Pirámide de Maslow, cubo-3 diseño integral y gestión de imagen, consumo y consumidorSegún Maslow, las necesidades del individuo se clasifican según una jerarquía que va desde las más básicas (desde un punto de vista fisiológico) hasta las más complejas (desde un punto de vista social). Estas necesidades son:

  • Básicas
  • De seguridad y protección
  • De afiliación y afecto
  • De estima
  • De autorealización

Para Maslow, sólo las necesidades no satisfechas influyen en el comportamiento de las personas, pues la necesidad satisfecha no genera comportamiento alguno. Pero ¿por qué tenemos que satisfacer esas necesidades y qué busca el individuo cuando sube por esa pirámide?. La razón por la que un individuo intenta satisfacer sus necesidades es la búsqueda de la Felicidad.

Como te comentaba unas líneas antes, existen una serie de factores que influyen en nuestra toma de decisiones a la hora de buscar la satisfacción de estas necesidades. Desde mi punto de vista, y esto es discutible, existen básicamente 4 tipos de factores que influyen:

  • Factores fisiológicos: influyen en la necesidad de satisfacer necesidades básicas, de seguridad y protección.
  • Factores socio-culturales: influyen en la necesidad de satisfacer el resto de las necesidades de la pirámide.
  • Factores geo-ambientales: influyen en la necesidad de satisfacer algunas necesidades fisiológicas y en la capacidad del entorno de proveernos de soluciones a las mismas.
  • Factores económicos: influyen en la capacidad del individuo para acceder a los elementos que le permiten satisfacer sus necesidades en una economía de mercado.

Podemos poner ejemplos para explicar esos factores:

  • Factores fisiológicos: una determinada forma física, una enfermedad o una morfología determinada condicionan a un individuo para que tenga frío, hambre, sueño… necesidades que debe satisfacer para obtener el equilibrio que necesita.
  • Factores socio-culturales: una educación moral determinada, una costumbre social, influirán en el individuo a la hora de buscar afecto o estima, que le lleven a la autorrealización.
  • Factores geo-ambientales: un entorno geográfico y ambiental determinará las necesidades fisiológicas, de seguridad y protección e, incluso, las de afecto.
  • Factores económicos: en una sociedad de mercado, la posibilidad de disponer de recursos económicos condicionará el acceso a productos-servicios que permitan satisfacer necesidades de cualquiera de las fases de la pirámide.

Por tanto, el individuo intentará satisfacer sus necesidades para obtener aquello que anhela, la Felicidad,  piedra angular de todo el Sistema. Los individuos buscan la felicidad que los productos-servicios que consumen prometen (hablaremos mucho más en próximos capítulos, sobre como una empresa como la tuya tiene que utilizar la Comunicación para satisfacer esa promesa).

En esa búsqueda, los factores fisiológicos, los factores socio-culturales, los factores geo-ambientales y los factores económicos (que son diferentes para cada individuo o comunidad) condicionarán tanto la posibilidad de llegar a los objetivos, como la consecución de los mismo. Es decir, todos los seres humanos tenemos hambre, frío, necesidad de afecto (además de necesidad de sexo), respeto y aprecio. Cuando una persona consigue resolver todas estas necesidades, podríamos decir que “se siente feliz”. Sin embargo, las posibilidades de conseguir todo esto dependen de quienes somos, en que grupo-sociedad vivimos, en qué entorno nos desenvolvemos y que influencia tiene en nosotros la capacidad económica. Individuos de diferentes grupos pueden ver como los factores fisiológicos (su constitución, estado de salud, forma física…), los socio-culturales (religión, moral, costumbres…), su entorno (agrupación de individuos, soledad, condiciones meteorológicas…) o su capacidad de adquirir bienes o servicios en el mercado merman su potencial para resolver sus necesidades, produciendo una insatisfacción y, en consecuencia, una frustración que impide alcanzar la Felicidad.

En el próximo capítulo hablaremos de las Organizaciones y su papel en el Sistema de Consumo.

Espero que esta nueva serie de post te resulte de interés; para mi, tus comentarios son de gran valor, no dudes en compartirlos.

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